Brindamos atención jurídica de forma presencial y también mediante videollamada, para que puedas recibir orientación profesional de acuerdo con tus necesidades, ubicación y disponibilidad.
La finalidad del primer contacto es conocer tu situación, identificar el problema jurídico y explicarte, con lenguaje claro, qué derechos tienes, qué alternativas existen y qué acciones pueden realizarse.
Cada asunto se estudia de manera individual. No todos los casos tienen los mismos hechos, pruebas, tiempos o riesgos; por ello, la estrategia jurídica debe construirse específicamente para cada persona.
Cuando necesitas que una abogada intervenga directamente en tu expediente
La representación legal es diferente de una consulta.
En la asesoría se estudia el problema y se proporciona orientación. En la representación, la abogada interviene formalmente dentro del procedimiento o proceso, dentro de las facultades que correspondan en cada materia.
Esto puede incluir elaborar y presentar escritos, consultar expedientes, promover actuaciones, ofrecer pruebas, formular solicitudes, acudir a audiencias, presentar argumentos, dar seguimiento al asunto y ejercer los medios de defensa que legalmente correspondan.
La representación puede abarcar una actuación determinada o el seguimiento integral del procedimiento, dependiendo de lo que requiera el caso y del servicio contratado.
Los honorarios profesionales se establecen de manera individual para cada servicio.
Su determinación puede depender, entre otros factores, del tipo de asunto, complejidad, tiempo de estudio, documentación que deba revisarse, etapa procesal, número de actuaciones o audiencias, duración estimada, necesidad de desplazamientos y alcance de la representación.
Por ello, los honorarios de una consulta jurídica son distintos de los correspondientes a una representación completa dentro de un procedimiento o juicio.
Antes de iniciar la representación se explica el alcance del servicio, las actividades comprendidas y los honorarios correspondientes.
Claridad desde el inicio
Saber qué trabajo jurídico se realizará y cuál será su costo también forma parte de una relación profesional responsable.
Cuéntanos tu situación. Conocemos los hechos y tus principales preocupaciones.
Revisamos la información. Analizamos documentos, antecedentes y situación jurídica.
Identificamos tus opciones. Te explicamos de manera clara qué puede hacerse y qué riesgos existen.
Diseñamos una estrategia. Si decides continuar, establecemos un plan personalizado de trabajo.
Definimos el servicio y los honorarios. Se establece claramente qué actividades comprenderá la intervención profesional.
Damos seguimiento. Cuando existe representación, acompañamos jurídicamente el desarrollo del procedimiento conforme al servicio contratado.
Un problema jurídico puede afectar tu libertad, patrimonio, familia, trabajo o derechos. Tomar decisiones sin conocer sus consecuencias puede complicar un asunto que todavía tiene alternativas.
La primera decisión jurídica importante puede ser simplemente buscar orientación.
Permítenos conocer tu caso, explicarte con claridad tus opciones y, cuando corresponda, construir contigo una estrategia jurídica personalizada.
Atención presencial o por videollamada. Tu caso merece estudio, preparación y una estrategia propia.